miércoles, 23 de septiembre de 2015

Objetivo Grañón

Querida mamá:
Nájera no me aportó demasiado. Una bellísima ribera del río y mucho dolor de la inyección…
Sus gentes y su albergue no me transmitieron demasiado. Quizás debido a que no estaba receptiva por mi estado.
Esta mañana tocaba empezar un nuevo día. Con menor hinchazón y energía para continuar habíamos decidido llegar hasta Grañón, casi a 28 kilómetros de Nájera, porque Luis nos había recomendado un albergue en ese pueblo en el que él estuvo el pasado año.
Salimos de Nájera sobre las 7 y media de la mañana. Paramos en Azofra a desayunar. Después de ver un amanecer precioso y un arcoiris increíble, cositas que no se pueden fotografiar pero se quedan en tu retina y te impregnan el alma.
Parece que llegaré a Santiago como hereje. El otro día en Logroño un Senegalés me regaló una pulsera con la mano de Fátima para que me diera suerte en el camino. ¿Por qué? Porque  soy canaria y él entró en España por Canarias y su primera mujer española fue chicharrera. ¡Ya ves! Así que llego a Santiago con la mano de Fátima dándome suerte.
Después de desayunar continuamos hasta Cirueña, un pueblo fantasma, parecía que estábamos en medio de un videojuego. Ha sido bastante curioso.
Continuamos camino hasta Santo Domingo de La Calzada… mira la carita que llevaba ya…



Aún quedaban casi 7 kilómetros para llegar al destino que habíamos elegido hoy y parecía que la lluvia nos respetaba. Veíamos las nubes descargando lluvia delante y detrás de nosotros.
Llegamos sobre las 2 del mediodía  a Grañón. Después de dejar mi mochila y cambiar botas por cholas, me fui a buscar a Claudia que venía bastante retrasada y ofrecerle ayuda para cargar su mochila hasta el albergue. Mientras la esperaba al inicio del pueblo estuvo hablando con una neoyorquina y un tejano de su aventura en el Camino de Santiago; el tejano hoy tuvo que comprarse una mochila nueva en Santo Domingo. Al fin asomó Claudia al fondo pero no quiso que la ayudara con su mochila porque con ella a la espalda quiere llegar a Santiago.
El albergue de Grañón es muy bonito, también está integrado en la iglesia como el de Logroño. Además hay otro en el pueblo “La casa de las sonrisas”. Es un albergue nuevo, su dueño es Ernesto. Es su casa. Antes era hospitalero y se aventuró en montar un albergue totalmente mágico y especial. Presidido por una bellísima chimenea. El único albergue privado de donativo del camino. Por cierto, Ernesto me manda recuerdos para Luis…
Una pareja peruana afincada en La Rioja desde hace más de diez años tiene una pequeña tienda frente a la iglesia y en ella nos tomamos unas cervezas al llegar, acompañados de los italianos, Michael un señor irlandés, un canadiense…  ¡y llegaron Roberta y Damián! La verdad que hoy pensaba que se quedarían en Santo Domingo pese a que David había convencido a Damián de que el albergue de Grañón era precioso, Roberta ayer iba cansadísima. La doctora Roberta la llamamos porque cada vez que alguno tenemos una pupa saca algún remedio natural de su mochila.
Ahora llueve mucho. Te escribo desde la tienda de la familia peruana frente a la iglesia. En media hora dan la cena en el albergue. Un poco caótico porque tenían muchas manos para trabajar pero los hospitaleros no sabían usarlas del todo bien y nos estorbábamos más de lo que nos ayudábamos picando la verdura, lavando la losa… En fin…
Un enorme beso.
Objetivo Grañón superado
Mañana: Objetivo Tosantos

Buenas noches

PD: Aquí te dejo una foto. En primer plano tienes a Claudia y al fondo con las manos alzadas a Felipe y a su la David... Mi móvil no tiene mucha calidad, espero que puedas ver algo...


4 comentarios:

  1. Cuando puedas me dices cuantos peregrinos soleis estar en los albergues

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  2. Por cierto la torre de la iglesia de Logroño es redonda

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  3. Hola hija lo intento de nuevo
    Me gustan mucho tus cartas cuando termines hacemos un libro
    Cuídate muCho te quiro

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