Querida mamá:
Nájera no me aportó
demasiado. Una bellísima ribera del río y mucho dolor de la inyección…
Sus gentes y su
albergue no me transmitieron demasiado. Quizás debido a que no estaba receptiva
por mi estado.
Esta mañana tocaba
empezar un nuevo día. Con menor hinchazón y energía para continuar habíamos
decidido llegar hasta Grañón, casi a 28 kilómetros de Nájera,
porque Luis nos había recomendado un albergue en ese pueblo en el que él estuvo
el pasado año.
Salimos de Nájera
sobre las 7 y media de la mañana. Paramos en Azofra a desayunar. Después de ver
un amanecer precioso y un arcoiris increíble, cositas que no se pueden
fotografiar pero se quedan en tu retina y te impregnan el alma.
Parece que llegaré a
Santiago como hereje. El otro día en Logroño un Senegalés me regaló una pulsera
con la mano de Fátima para que me diera suerte en el camino. ¿Por qué?
Porque soy canaria y él entró en España
por Canarias y su primera mujer española fue chicharrera. ¡Ya ves! Así que
llego a Santiago con la mano de Fátima dándome suerte.
Después de desayunar
continuamos hasta Cirueña, un pueblo fantasma, parecía que estábamos en medio
de un videojuego. Ha sido bastante curioso.
Aún quedaban casi 7 kilómetros para
llegar al destino que habíamos elegido hoy y parecía que la lluvia nos
respetaba. Veíamos las nubes descargando lluvia delante y detrás de nosotros.
Llegamos sobre las 2
del mediodía a Grañón. Después de dejar
mi mochila y cambiar botas por cholas, me fui a buscar a Claudia que venía
bastante retrasada y ofrecerle ayuda para cargar su mochila hasta el albergue.
Mientras la esperaba al inicio del pueblo estuvo hablando con una neoyorquina y
un tejano de su aventura en el Camino de Santiago; el tejano hoy tuvo que
comprarse una mochila nueva en Santo Domingo. Al fin asomó Claudia al fondo
pero no quiso que la ayudara con su mochila porque con ella a la espalda quiere
llegar a Santiago.
El albergue de Grañón
es muy bonito, también está integrado en la iglesia como el de Logroño. Además
hay otro en el pueblo “La casa de las sonrisas”. Es un albergue nuevo, su dueño
es Ernesto. Es su casa. Antes era hospitalero y se aventuró en montar un
albergue totalmente mágico y especial. Presidido por una bellísima chimenea. El
único albergue privado de donativo del camino. Por cierto, Ernesto me manda
recuerdos para Luis…
Una pareja peruana
afincada en La Rioja
desde hace más de diez años tiene una pequeña tienda frente a la iglesia y en
ella nos tomamos unas cervezas al llegar, acompañados de los italianos, Michael
un señor irlandés, un canadiense… ¡y
llegaron Roberta y Damián! La verdad que hoy pensaba que se quedarían en Santo
Domingo pese a que David había convencido a Damián de que el albergue de Grañón
era precioso, Roberta ayer iba cansadísima. La doctora Roberta la llamamos
porque cada vez que alguno tenemos una pupa saca algún remedio natural de su
mochila.
Ahora llueve mucho.
Te escribo desde la tienda de la familia peruana frente a la iglesia. En media
hora dan la cena en el albergue. Un poco caótico porque tenían muchas manos
para trabajar pero los hospitaleros no sabían usarlas del todo bien y nos
estorbábamos más de lo que nos ayudábamos picando la verdura, lavando la losa…
En fin…
Un enorme beso.
Objetivo Grañón superado
Mañana: Objetivo Tosantos


Cuando puedas me dices cuantos peregrinos soleis estar en los albergues
ResponderEliminarAyer en Nájera 94-95. Hoy en Grañón 64.
EliminarPor cierto la torre de la iglesia de Logroño es redonda
ResponderEliminarHola hija lo intento de nuevo
ResponderEliminarMe gustan mucho tus cartas cuando termines hacemos un libro
Cuídate muCho te quiro